FRAGMENTOS DE MINOTAURO

MINOTAURO es un collage, o mas bien
una deconstrucción en fragmentos, aparentemente inconexos,
del personaje principal.



Este año prima la fuerte tendencia a la experimentación y los directores se van alejando de la narrativa clásica, como se nota en El regalo de Sofía o el corto Ahendu nde sapukai. Esto no sólo refleja una libertad creativa que tiene que ver con la falta de condicionantes comerciales, sino también una necesidad de contar las historias de nuestra manera, experimentando con las posibilidades que da la tecnología ya que, con una cámara MiniDV y un ordenador disponible, se puede jugar con todas las herramientas que ofrece el soporte digital, y contar historias interesantes.

En este ambiente nace Minotauro, largometraje nacional de 60 minutos, escrito y dirigido por Luis Aguirre, un experimento o “accidente” -según bautizó el mismo realizador- grabado en MiniDV y Hi8, cuya propuesta narrativa oscila entre lo experimental, el video clip y el videoarte.

Minotauro cuenta la historia de Jorge Torregrosa (José Carvallo) quien se debate entre 4 mujeres (cuyo nombres, excepto una de ellas, en la película desconocemos, por lo tanto las llamaré por sus interpretes), interpretadas por Belén Careaga, Silvana Oneto, Silvia Canillas y Alicia Martin. Mientras Belén parece conocer a Jorge hace un buen tiempo y lleva con este una relación que roza la amistad y el deseo, ésta conoce la relación de su amiga Silvia, con Jorge, y la aconseja ambiguamente, sin que conozcamos realmente sus intenciones. Por su lado esta Oneto (primero Violeta, luego llamada Angel Longo) sufre una crisis de identidad sexual queriendo convertirse en hombre. Finalmente, tenemos a la mujer maravilla, Alicia Martin, quien parece ser el interés meramente sexual de Jorge ya que, por más que en algún momento Jorge la describa como si fuera estar enamorado de ella, siempre la vemos en un entorno de aparente encuentro sexual. Por su parte la mujer maravilla demuestra sentirse bien con Jorge aunque no quiera llevar la relación más allá.

Belén Careaga y José Carvallo, primera actuación en una película.


Minotauro es un collage, o mas bien una deconstrucción en fragmentos, aparentemente inconexos, del personaje principal. Volvamos al inicio de la película. En los créditos, Luis Aguirre nos enseña las reglas del juego: aparece un rostro dividido en pedazos de un mismo hombre. Más tarde sabríamos que es el rostro de Jorge, hecho con retazos de otros momentos, una especie de mosaico que retrata la fragmentación de la identidad del personaje y así mismo se encarara la narrativa de la película. Luego, en una presentación de Nizugan en un cumpleaños infantil, el mago hace un juego con unos dedales de colores que representan el espectro luminoso y los niños repiten los nombres de los colores en inglés y en guaraní (talvez un comentario del realizador sobre nuestra identidad). Esta presentación tendrá cierta trascendencia, ya que la metáfora sobre los colores del espectro luminoso es porque todos juntos forman el blanco, o sea, ningún color o luz pura (la ausencia de color sería el negro), lo cual refleja la situación de Jorge suponiendo que cada una de las 4 mujeres es un dedal o un color ¿Qué color es cada una? ¿Cuál es el color de Jorge? ¿Todos los colores, ninguno?

El problema es que no logramos entender la fascinación de las mujeres hacia Jorge, se nota que dejó huellas en Belén, que a Alicia la hace sentir como ella misma, parece que influyó decisivamente en que Oneto quisiera convertirse en hombre y además atormenta a Silvia con la pérdida de su inocencia. Pero ¿por qué?… y resulta que, así como el personaje mismo, no sabemos realmente quién es Jorge Torregrosa, y al terminar la proyección tenemos la impresión de que nos contaron una anécdota, o varias, de un tal Jorge, pero no nos involucramos suficientemente en la historia, no la vivimos.

Con muchas ideas interesantes, que quedan un poco al aire, ya que, lo que transmiten los personajes en los diálogos, y cómo lo expresan, rompe completamente con el lenguaje visual de la película; éstos constituyen la principal barrera de Minotauro con el espectador. Lo que vemos es muy cercano, casi podemos tocar a los personajes, pero los escuchamos hablar y todo se vuelve distante. Estos diálogos son expresados como aforismos y suenan interesantes por su elaboración, pero no resultan verosímiles porque rompen con la complicidad e identificación del espectador que se encuentra con algo muy pensado, y por lo tanto, artificial. Por otro lado, hay algunas escenas en las que los diálogos resultan reforzados por lo visual y salen ganando, como en la que Belén dice:
-La inocencia esta hecha para ser perdida… (como la dinamita) su propósito es volar en mil pedazos – mientras vemos varios reflejos de Silvia en un espejo-.

Backstage del rodaje. Luis Aguirre con la cámara.

Podemos incluso encontrar el laberinto del Minotauro reflejado en las calles de Asunción cuando vemos a Jorge recorriendo los pasillos del mercado, las máscaras de una tienda de disfraces, el cotillon donde trabaja el personaje o un vidrio granulado ocupando todo el encuadre y que da la impresión de estar en pedacitos. Son elementos que enriquecen la propuesta de fragmentación y problemática de la dentidad del personaje, reflejo del hombre urbano posmoderno.

Minotauro juega con escenas, al parecer inconexas y, aunque cada escena constituye un fragmento del personaje para retratarlo, el cómo decidió conectar Luis Aguirre esas escenas, y el cómo las vemos, es lo que no encaja. Por momentos opta por movimientos de cámara que no sólo llegan a molestar sino que colaboran para generar una conciencia de la cámara y, no es mala idea si se quiere llamar la atención del voyeurismo del espectador, pero esto al final más bien contribuye al alejamiento del mismo.

También explora todas las texturas posibles dentro del digital, con encuadres interesantes en ángulo y composición, se fragmenta con la incoherencia, talvez intencional, de su fotografía que, por momentos favorece a la escena. La utilización de los colores y el zoom se muestran como decisiones acertadas del realizador.

Buenas actuaciones, en especial José Carvallo. Reconforta notar que nos estamos alejando cada vez más de lo teatral, aunque aun así, el espectador tendrá dificultades para identificarse a causa de los diálogos, como ya mencione anteriormente.

Respecto a los aspectos técnicos en general, siendo un experimento muy personal, en el cual la objetividad vale poco, pues no tenemos un marco de lo que es correcto o no y más bien buscamos lo que favorece a la historia. Podemos decir que, al ser un experimento técnico/narrativo, el límite de lo intencional es indefinido, pero el resultado es interesante.

En cuestiones de banda sonora se destaca la buenísima música a cargo de Fran Villalba que encaja perfectamente en cada escena y tiene una calidad impresionante, lo que me lleva a pensar que, Minotauro hubiera funcionado mejor como un video clip largo ya que la comunión imagen-música es suficiente para contar la historia.

Como un aporte más al audiovisual nacional y con una buenísima idea de marketing (el dvd lo tenemos a tan solo 15.000 guaraníes, con la revista Wild/Octubre/08, ni más ni menos). Minotauro vuelve a abrir camino para el realizador Luis Aguirre, de quien ya vimos años atrás Una y Media (mediometraje) y ahora está embarcado en la finalización de su próximo largo: Universo Servilleta. Este último se encuentra en postproducción con miras a estrenar en el 2009.

Por más que Minotauro genere distancia con el espectador, y por lo tanto, tenga un público limitado, es un atractivo experimento visual que también nos hace reflexionar sobre ¿Que tipo de películas queremos hacer? ¿Para quién? ¿Podemos llegar a un equilibrio entre un cine personal y, al mismo tiempo, accesible al publico en general? Talento tenemos ¿Por qué no ponerlo más a disposición del espectador?

Crítica realizada por Sergio Colman
elpororocine@gmail.com

10 Respuestas a “FRAGMENTOS DE MINOTAURO”


  1. 1 Marta Junio 30, 2009 en 1:53 pm

    Basicamente ver algo del cine paraguayo ocurre cada muerte de obispo… los experimentos ayudan muchisimo a ir corrigiendo mas q errores la precariedad con que uno debe desenvolverse para hacer esto.
    .
    El guion esta bueno, la actuación del paraguayo como actor todavia es muy dura, nunca se suelta, no improvisa algo más natural, es gente linda pero dura, no transmite emociones…
    .
    Si me parecio aburrida… me decepcionó mucho, esperaba un poquito mas…
    .
    Ya da ya… seria mi opinion personal.

  2. 2 Santiago Febrero 19, 2009 en 8:13 pm

    Sergio, tu crítica es excelente. Creo que llevaste a la palabra lo que a muchos nos quedó como un regusto extraño después de ver Minotauro. Y personalmente pienso que los diálogos hacen un ruido poco agradable al ver la película. Son demasiado pretenciosos.

  3. 3 EL PORORO Enero 26, 2009 en 8:33 pm

    DE PAOLA KIDDO TRAIDO DEL BLOG.

    En nuestro país una minoría es amante y/o seguidora del cine. Y Minotauro va exclusivamente dirigida a esa minoría, por la esencia del guión y por la intención de su realizador. Si bien, no es digerible para la masa, es una pieza clave en el audiovisual paraguayo. Me gustó la historia del protagonista principal(no así la actuación). Y aplaudo a Oneto, porque se metió en la piel del personaje y lo interpretó excelentemente.

  4. 4 EL PORORO Enero 26, 2009 en 8:33 pm

    DE NATTY . COMENTARIO TRAIDO DEL BLOG.

    Al leer de que se trataba la historia me llamo mucho la atencion,como creo que a todos le habra pasado lo mismo,lastimosamente se queda solo en un buen guión que a mi parecer hubiera sido exelente si se hubiera podido transmitir al espectador. Me parece que exageraron con las secuencias,el juego de camaras que en vez de ayudar y aportar a la historia la hizo mas confusa…Me gustaron algunas escenas, pero la mala interpretacion y el evidente memorizado de los actores en sus guiones mataron lo poco que me gusto.
    LO bueno de todo esto es que hay esperanzas de que poco a poco algo bueno salga estos experimentos.

  5. 5 EL PORORO Enero 26, 2009 en 8:32 pm

    RESPUESTA TRAIDA DEL BLOG. DE MARCO

    Respondo a lo que dicen acerca de lo forzado, creo que fuerza hacia la confusion de parte del espectador que se mata tratando de conectarse con la trama y causa molestia tanta obscuridad y abstraccion, sin que llegue la luz de la parte en que uno pueda al fin comprender lo que el director esconde todo el tiempo. Y la pelicula termina asi, lejana, confusa, gris, y con una sensacion de que se estuvo viendo un videoclip de una hora de duracion.

    Personalmente me gusto ver la pelicula no porque me haya parecido interesante, es cierto que no hay mucho que criticar en este pais pero si vamos a criticar hay que hacerlo con objetividad, y a mi parecer esta pelicula es malintencionadamente hecha para dejar una sensacion de abstraccion artistica, lo cual no consigue.

    Demuestra sí, que hay posibilidad de hacer buen cine nacional con guiones mas abiertos y con casting mas trabajado.

    Esperamos que vayamos avanzando como dice Gerardo de lo consumible a lo pretencioso.

    Saludos a todos.

  6. 6 Anonymous Diciembre 14, 2008 en 4:32 pm

    SOY FANATICA NUMERO UNO,DEL DIRECTOR,DE LOS ACTORES,DE LOS PRODUCTORES.
    LASTIMOSAMENTE EN LA CRITICA NO SE HABLA DE EL MEJOR ACTOR ={ ,EL BOXEADOR, EL SE LLEVA EL OSCAR DE LA PELICULA.
    BAUTISTA AGUIRRE COMO METAL.
    TE AMO BAU, SOY UNA DE TUS MUJERES,ENTRE LAS 10,LA NUMERO 4..
    martitha

  7. 7 EL PORORO Diciembre 5, 2008 en 1:30 pm

    Explicate mejor, aunque ya sabemos que no te gustó nada, pero para entender ¿Forzado hacia qué?
    Saludos

  8. 8 Anonymous Diciembre 4, 2008 en 7:07 pm

    una mierda, muy intensionalmente rebuscado, forzado.

  9. 9 Anonymous Diciembre 3, 2008 en 7:38 pm

    Para mí que influye el hecho de que no hay escuela de cine, entonces los perros hacen su escuela así, probando. Y es la mejor forma. Ellos saben lo que hacen y a qué apuntan, por eso no estrenan estas películas en el cine y no cobran entrada y eso.

    Que sigan probando… ya va a salir algo excelente.

  10. 10 gerardo Diciembre 3, 2008 en 5:50 pm

    Comparto ampliamente tu comentario. Si me pongo a citar los puntos en que comparto tu opinión me excedería en esta columna.

    Así que quiero nada más resaltar lo último que dijiste, que creo encierra toda la idea. Yo me jugaría a empezar a hacer más cosas “a disposición del espectador”, antes que hacer cine muy de autor o experimental. Y no digo que esté mal este tipo de cine, pero creo que es mejor empezar con obras más simples, más digeribles para el público, hasta que se acostumbre a “verse” en la gran pantalla.

    A partir de ahí podríamos empezar a embarcarnos en proyectos más complejos, tanto narrativa como técnicamente.

    Vayamos de lo simple a lo complejo!


Deja un comentario